En Chile nace la posibilidad de generar tecnologías alternativas a los motores de combustión interna para automóviles a través de una competencia universitaria que estimula el desarrollo de autos que utilicen energías alternativas, este concurso se llama Formula i. El concepto detrás de este concurso es el desarrollo de un automóvil para una competencia de diseño y construcción de prototipos de automóvil en base a fuentes de energía no contaminantes y culmina con los autos eléctricos en una gran carrera por el centro de Santiago.
Los estudiantes de ingeniería de las dos universidades tradicionales se preguntaron: cómo es posible que los vehículos a combustión interna hayan sobrevivido hasta el día de hoy? Por una parte tenemos su eficiencia, también la alta densidad energética del combustible que utilizan, y la posibilidad de que esta tecnología haya perdurado por el intenso lobby realizado por la industria automotriz.
Ahora bien, se sabe con bastante exactitud que las reservas de hidrocarburos se estan agotando, o que llegará el momento en que el gasto energético de extraer una unidad energética sea mayor que el valor de la primera. Esta dicotomía nos ofrece una amplia gama de respuestas tentativas.
Cada vez es más evidente de que se está produciendo un calentamiento global y un cambio climático. De hecho el último informe del IPCC (International Panel on Climate Change del UNEP [United Nations Environmental Programme]) le asigna más de un 90% de probabilidad a que los cambios observados sean de origen antropogénico (causados por el hombre). Este hecho lleva a la necesidad de repensar en forma completa el sistema energético a nivel mundial. En castellano esto significa que es imposible seguir con el esquema de “business as usual”. El ecosistema no lo permite.
La Fórmula-i existe desde el 2001 y es una oportunidad para que los estudiantes de ingeniería de la Universidad de Chile y de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que busca generar y potenciar la innovación y el ingenio desde el conocimiento de los jóvenes ingenieros, a través de el concurso de diseño de vehículos ecológicos, lo que significa que deben ser movidos por fuentes de energía responsables con el medio ambiente.
A lo largo de los años de existencia del concurso, se han creado y construído más de 40 modelos distintos, los que año a año han ido mejorando, logrando innovadoras soluciones para el medio de transporte urbano. En este último tiempo, se han incorporado nuevas categorías en el evento, en donde pueden participar todas las personas que tengan una idea que quieran compartir su visión de como debería ser el vehículo ideal para la ciudad donde vivimos.
Poco a poco Fórmula-i se ha ido ganando espacios y generando conciencia en las personas, mostrando distintas posibilidades que existen para moverse por la ciudad, el petroleo y la bencina no son las únicas opciones, y Fórmula-i lo ha ido confirmando en los últimos años.
Es a partir de iniciativas de creativida y eficiencia que se avanza a las soluciones para el bien de todos, con la dedicación de expertos en vías de experimentación para el desarrollo de nuevas tecnologías, y el futuro de los medios de transporte de acuerdo a las necesidades humanas y de los recursos alternativos.












