Dietas para niños de 6 a 12 años

Un escritor estadounidense publicará un libro con dietas para que niños preadolescentes bajen de peso, lo que ha provocado un debate en torno a cómo resolver el problema de la obesidad infantil.

Ya muchos sabrán que la obesidad infantil acarrea problemas de salud como la diabetes, problemas psicológicos como la baja autoestima, e incluso problemas sociales como la exclusión (de compañeros de escuela). Si bien estaremos todos de acuerdo en que hay que combatir la obesidad en los niños, publicar un libro con dietas para que los menores bajen de peso no parece ser la mejor solución.

Un libro de estas características está a punto de publicarse bajo el título de “Maggie se pondrá a dieta”, con recetas para niños de entre 6 y 12 años. La obra es de Paul M. Kramer, un escritor estadounidense de literatura para niños, que también ha escrito otros libros como “¡Matones, tengan cuidado!” o “No tengas miedo de orinarte en la cama”. En la portada de esta nueva entrega puede verse a una niña con sobrepeso, probándose un vestido frente a un espejo. El vestido definitivamente no le quedará, pero en el reflejo la pequeña se ve mucho más delgada.

La crítica que se le ha hecho a esta publicación tiene que ver con que los niños no tienen por qué estar preocupados de su apariencia física en términos estéticos, no tienen por qué preocuparse su un vestido les queda bien y no deberían nunca someterse a dietas o actividades físicas que no tengan que ver con la etapa de desarrollo que estén viviendo. ¿Qué pensaría usted de una niña de 9 años haciendo ejercicios en un gimnasio hasta agotarse, sólo para estar más flaca?

Lo que cualquier pediatra recomendaría es que los infantes hagan la actividad física que les corresponde, es decir, jugar junto a otros niños al aire libre. Y si están con sobrepeso, que hagan una dieta especial para bajar de peso no es lo ideal, sino que deberían alimentarse con los nutrientes y calorías adecuados para su etapa de desarrollo. Bajar de peso a través de una dieta puede provocar más problemas de obesidad en el futuro, o problemas de crecimiento en el mediano plazo.

Pero lo más importante es que los niños mantengan una vida sana, en contacto con la naturaleza y con otros niños. Lo que tienen que hacer los padres es llevarles una dieta sana y procurar que no suban de peso. Pero lo ideal sería que el Estado se haga cargo de esta verdadera epidemia que es la obesidad, cosa que puede hacerse controlando la industria alimenticia, y exigiendo menús ecológicos en la comida de los centros educacionales, por nombrar dos medidas que podrían ser inmediatas.

Vía sodahead.com

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