fotografía de Héctor Barrera Carrera

Bici inspectores contra el ruido en la Ciudad de México

La Ciudad de México pone en marcha un programa piloto para disminuir la contaminación auditiva a través de bici-inspectores

Viridiana Gonzalez hace un año

Tráfico, fábricas, aviones, bares, discotecas, obras viales, paraderos, de microbuses, mesas junto a las bocinas en las fiestas, tianguis o mercados, vendedores ambulantes, microbuses con la música a todo volumen, el uso de audífonos para escuchar música, entre otras fuentes de ruido molesto, provienen todas de las actividades humanas. La contaminación auditiva, por tanto, cada vez se ha vuelto más común en ciudades tan grandes e industrializadas como las que habitamos la mayoría de nosotros.

Lo curioso es que habitualmente tanto los ciudadanos como  los gobiernos, consideran que la contaminación se refiere a elementos como tierra, agua o aire, y el tema de la contaminación auditiva se ignora, volviéndose un problema irónicamente silencioso.

El exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una zonas específicas, aunque al menos no se acumula ni permanece como otras formas de contaminación, sí causa graves daños a la salud de quienes habitan las ciudades, al grado que se estima que alrededor del 80% de quienes viven en una ciudad padecen algún nivel de sordera a consecuencia de ello. Y contrario a lo que se pudiera pensar, son los jóvenes los más afectados. De hecho, recientemente la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos realizó un estudio con jóvenes entre los 15 y 25 años que vivieran en diferentes ciudades, y encontró con asombro que ninguno de ellos poseía íntegra su capacidad auditiva.

Y por si fuera poco, los ruidos estruendosos también provocan enfermedades gastrointestinales, y transtornos psicológicos, como la ansiedad, irritabilidad e insomnio.

Para darnos una idea de a qué se refiere el concepto de estar rebasando los niveles saludables de ruido, los niveles sanos y adecuados para el bienestar de las personas son los menores a los 40 decibeles, tanto en el hogar como en el lugar de trabajo.

Para la Ciudad de México, los niveles máximos tolerables según Norma Ambiental del Distrito Federal NADF-005-AMBT-2006, que establece los límites máximos permisibles de emisiones sonoras para las fuentes fijas son de 62 decibeles en horario nocturno y 65 en horario diurno.

Y especialmente tratándose de ruidos entre los 90 y los 130 decibeles, estamos refiriéndonos a sonidos que generarán un daño permanente e irreversible en la audición. El tráfico intenso, por ejemplo, aproximadamente alcanza los 95 decibeles, una discoteca en promedio alcanza los 100 y el arranque de una motocicleta, los 125.

Es una buena noticia saber que entonces que la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México puso en marcha a principios de este año, el programa piloto “Bici inspectores ambientales”, que consiste en que los vigilantes realicen recorridosde rutina por las colonias Polanco, Condesa y Centro Histórico, para vigilar los niveles de ruido y atender denuncias vecinales al respecto. Esto lo harán los bici-inspectores a través de  sonómetros usados de  forma itinerante durante el operativo. Los aparatos miden los decibeles de las emisiones sonoras y deben colocarse a 30 centímetros de donde se percibe el ruido, y se hacen varias mediciones en intervalos de cinco minutos para obtener un diagnóstico.

El procedimiento de los bici-inspectores en los locales denunciados y/o que se verifique su alto nivel de ruido, será: primero dar aviso de cumplir con la colocación de aislantes de ruido y quitar bocinas exteriores. En caso de no acatar la recomendación, las sanciones van de los 10 a los 5 mil días de salario mínimo, hasta la clausura del establecimiento en caso de reincidencia. Hasta el momento, se han realizado más de 117  inspecciones en las tres colonias, con un saldo de 36 clausuras hasta el momento.

Ojalá que este programa pronto se extienda a todas las delegaciones de la Ciudad de México (Al parecer, las que siguen serán  Coyoacán y San Angel) y a otras ciudades ruidosas del país. Si no, ¿De qué sirve establecer límites máximos oficiales si no hay quién verifique que se cumplan?

Fuentes: ¿Conoces a los bici inspectores? Sancionarán a negocios ruidosos. (Excélsior)

Bici-inspectores vigilarán la contaminación auditiva del DF (Revista Mundo Verde)


Viridiana Gonzalez

Periodista. Mexicana, apasionada de las letras, devoradora de libros y fanática de los huertos urbanos.

1Comentarios




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Geronimo Garciahace 2 meses

Quiero saber con quien me puedo poner en contacto en la Del. Venustiano Carranza con referencia a las molestias de un bar que esta en via publica y los fines de semana ponen la musica muy fuerte