Chile: Forestales en crisis por baja en el el precio de la celulosa y falta de medidas ambientales internacionales

Faltas que desprestigian a la industria son la pérdida de los recursos hídricos, abuso de pesticidas, pérdida de la flora, fauna y bosque nativo, y el trato dado al conflicto indígena.

La industria forestal chilena se encuentra  fuerte picada y lejos quedaron los años mozos donde todo eran cifras millonarias. Tras el terremoto, el alza en los precios de los terrenos, las plagas y el agotamiento de los recursos forestales. Las grandes empresas forestales como Mininco (CMPC) y Arauco (Copec) buscan desesperadamente revertir la situación, donde siempre el Estado chileno les ha dado más que un espaldarazo.

Desde el  golpe militar que el gobierno chileno, tanto de derecha como de “izquierda”, ha influido notoriamente en la cumulación de capital de Minico y Arauco, dando todas las facilidades y ventajas para que se hicieran de terrenos que por años pertenecieron al territorio indígena. Hoy son casi 2 millones de hectáreas las que están ocupadas por especies exóticas de pino y eucaliptos, que vinieron a reemplazar bosques milenarios de árboles nativos.

Solo en un año las exportaciones forestales han bajado en un 10.9%, según informó un análisis del Instituto Forestal (INFOR), del Ministerio de Agricultura. La caída más significativa fue a Italia que bajó en un 43,9%, luego vendría Argentina con una baja de 19,5% y Corea del Sur con menos un 16,7%.

Los precios de la celulosa a nivel mundial cayeron, por lo que el negocio forestal actual está en crisis, pero es precisamente la industria chilena la más afectada, porque hoy hay más exigencias medioambientales y de derechos humanos para las exportaciones. Mininco y Arauco no están a la altura de las certificaciones necesarias.

El problema es que las empresas forestales chilenas han creado su propia certificación, llamada CERTFOR, pero esta fue creada a su conveniencia para que así puedan evadir distintas obligaciones con el medioambiente y los pueblos originarios. CERTFOR no tiene ninguna validez internacional, pues sus exigencias están lejos de las más mínimas precauciones ambientales internacionales. Por eso las forestales Chilenas no tienen cabida en el mercado moderno donde la sustentabilidad es clave.

Las principales faltas que desprestigian a la industria chilena, son su falta de responsabilidad en la pérdida de los recursos hídricos, el desplazamiento del bosque nativo, el abuso de pesticidas, la polución, la destrucción de los caminos, el empeoramiento de los suelo, la pérdida de la flora, fauna y de bosque nativo, y por sobre todo el trato que se le ha dado al conflicto indígena. Lo peor es que las practicas de  las forestales están plenamente avaladas por el Estado, ya que en 1974 se escribió el decreto 701 que otorga beneficios de las arcas fiscales a dos de los grupos económicos más grandes del la país: Matte (Mininco) y Angerlini (Arauco). De esta manera el oligopolio de la industria forestal quedaba subsidiado hasta hoy.

Los pueblos indígenas han acusado durante décadas la ocupación de sus tierras ancestrales y la nula consulta para usufructuar las tierras indígena ancestral, consulta que es parte de una ley internacional por el respeto de los pueblos originarios. Los mapuches han sido los más afectados, ya que además de ver como se perjudica la naturaleza y se inutiliza la tierra, han sido desalojados de sus casas de la manera más cruel e indigna posible. Por esta situación la opinión pública ha sido testigo de un sin fin de protestas y enfrentamientos con la autoridad que tiene a varios mapuche presos, muertos o con demandas judiciales y en fiscalía militar, procesados por la ley de Seguridad Interior del Estado o la ley Antiterrorista, donde pueden ser condenados por varios años.

El Estado chileno está de laso de las grandes empresas forestales y si bien es su deber frenar las protestas violentas, también hay una serie de denuncias de allanamientos de Carabineros de Chile en tierra mapuche, donde el trato inhumano se lo llevan también niños y mujeres indígenas.

La autoridad chilena ha llegado incluso a acusar sin pruebas al los activistas mapuche de ser responsables de los más destructores incendios forestales, y así justificar el trato vejatorio de un pueblo que no ha hecho más que vivir miles de años tratando a los bosques y la tierra con respeto.

Fuente: Panorama negro para la industria forestal que opera e territorio ancestral Mapuche (Política Chilena)

 

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