La resiliencia de la costa chilena tras el terremoto de 2010

La naturaleza respondió más rápido al evento del 27 de febrero de 2010 que los hombres.

Como todos recordaran, en febrero de 2010 un violento terremoto de 8,8 grados de magnitud sacudió a Chile, provocando un tsunami de 10 metros de altura y afectando la vida de millones de personas.

El terremoto y la ola gigante transformaron el aspecto de la costa: dunas y bancos de arena fueron aplanados y la costa disminuyó en algunos lugares hasta un metro. A pesar de que todavía hay mucha población con problemas derivados de este evento, los sistemas costeros pronto se reconstruyeron. Un equipo de científicos del Institut de recherche pour le développement (IRD), en conjunto con colaboradores chilenos, ha demostrado que en menos de un año las estructuras sedimentarias se reformaron. De esta forma la costa chilena se ha transformado en el único laboratorio natural para el estudio de los procesos de formación costera. La disminución costera también revela los efectos del aumento del nivel de agua en la costa.

Además de los daños materiales y humanos, las consecuencias del terremoto y tsunami en la biología y apariencia de las zonas afectadas fueron bastante severas. A falta de observaciones previas, la alianza entre el IRD y los investigadores chilenos es la primera capaz de describir el impacto geomorfológico de la catástrofe.

El tsunami, borrón y cuenta nueva: Menos de una semana después del evento, el equipo internacional se había formado y estaba trabajando en terreno, primero de forma individual, como una fora de evaluar el impacto en 800 kilómetros de costa. Los levantamientos topográficos y revisión mediante GPS mostraban que el tsunami actuó como un bulldozer, destruyendo a su paso las estructuras existentes: dunas, bancos de arena submarinos, playas, etc. Este "borrón y cuenta nueva" entregó a los científicos una tabla rasa para entender la formación de estructuras geomorfológicas.

Alta capacidad de recuperación de la ribera: Una revisión quincenal del proceso de reconstrucción de la costa se realizó por medio de levantamientos topográficos, imágenes de satélite y fotos georeferenciadas. Este estudio determinó que la costa había respondido de forma rápida al desastre. Tan sólo unos pocos meses después, la mayoría de las estructuras costeras arenosas se habían reconstruido, aunque con una morfología diferente. Inesperadamente, dentro del año, el sistema de sedimentos había encontrado un nuevo equilibrio, diferente al anterior al terremoto.

Calentamiento Global en vivo: El terremoto levantó el cordón litoral hacia el sur de lugar de su epicentro. Mientras tanto, unos 100 kilómetros al norte, se hundió desde decenas de centímetros hasta un metro. Este hundimiento reprodujo en pocos minutos los efectos descritos para el aumento en el nivel de los océanos durante las próximas décadas.

Es por eso que la linea costera chilena se convirtió en un laboratorio natural para investigaciones que buscan anticipar los impactos que el calentamiento global tendrá en los sistemas costeros. Hasta este momento, los modelos basaban sus proyecciones en una ecuación simple conocida como  "ecuación de Bruun". Gracias a las nuevas observaciones, los científicos han podido mostrar que la realidad es más compleja que como indicaban las predicciones.

En diciembre de 2012, la misión conjunta con investigadores locales permitió que se creará un sistema permanente para el seguimiento continuo de las dinámicas costeras. El recién creado Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales, responsable por este sistema, deberá mejorar la gestión de riesgos para las comunidades pesqueras locales, que, por su parte, se han visto afectados desde entonces por los eventos naturales de 2010.

La redistribución de masa terrestre debido al terremoto redujo ligeramente el momento de inercia del planeta, es decir, su resistencia a la rotación, y por lo tanto la longitud del día en 1,26 millonésimas de segundo. El terremoto del 27 de febrero de 2010 en la costa de Chile tuvo una magnitud de 8,8 grados y provocó un tsunami de 10 metros de altura, causó más de 600 víctimas y afecto a millones de habitantes. Edificios mal construidos por privados y puentes colapsaron, la energía eléctrica y lineas telefónicas (también privadas)

Papers:

Tsunami du Chili 2010 : destruction du système littoral et retour vers un équilibre sédimentaire ? (IRD)

Field Survey of the 27 February 2010 Chile Tsunami (Springer)

Links: 

Fuentes: The resilience of the Chilean coast after the earthquake of 2010 (Phys.org)

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