¿Cuánta radiación se emite en Fukushima?

De qué hablamos cuando hablamos de radiación

Nos ha tocado leer mucha información sobre la falla en los reactores de la central Fukushima Daiichi, desde las versiones que advierten sobre un meltdown inevitable a otras que llaman a la calma. Lo que sí sabemos es que se está aplicando líquido a los reactores para enfriarlos tan rápido como se pueda, mientras que en las inmediaciones de éstos se registran altas mediciones de adioactividad.

Se ha advertido que sus efectos están llegando a Tokio, pero las autoridades han comentado que no se trata de niveles de radiación realmente peligrosos, sino sólo 20 veces superiores a lo normal. ¿De qué estamos hablando? ¿20 veces más que lo normal no es para preocuparse?

VeoVerde se puso a investigar para responder esta interrogante.

La radiación se mide en Sievert [Sv], pero hay que distinguir entre el nivel de radiación y la dosis a la que una persona se ve expuesta. No es lo mismo recibir 50 mSv (la milésima parte de un Sievert) en un año que en un segundo. Mientras lo primero es, en teoría, inofensivo, lo segundo puede ser letal.

Se sabe que una dósis de 4000 mSv recibida en pocos días mata a una persona por envenenamiento radioactivo. Bajando al rango de entre 500 y 2500 mSv (siempre en pocos días) la persona no moriría inmediatamente pero sí experimentaría síntomas de intoxicación como diarrea, nauseas, vómitos, quemaduras y caída del cabello entre otros. Por debajo de eso los estudios no son concluyentes.

Se supone que la absorción de entre 50 y 250 mSv puede aumentar el riesgo de contraer cáncer,  provocar abortos espontáneos o serias malformaciones en los fetos en gestación, y que en general disminuye la esperanza de vida, pero hay opiniones dispares. Las convenciones, al menos, determinan que el límite para un trabajador de la salud es de 50 mSv por año. Este límite puede variar de un país a otro pero sabemos que rige en Estados Unidos y confirmamos que es el mismo que se cumple en Chile. Por su parte, una Tomografía Axial irradia al paciente con unos 10mSv y una placa de Rayos X común con menos de 0.1 mSv.

Como dijimos antes, los efectos dependen mucho del tiempo a lo largo del cual se absorba esa radiación. Es distinto absorber 50mSv en un año que hacerse cinco scanners CT seguidos. Lo segundo probablemente sería muy ingrato. Akira Hanabi, del blog ChilenoJaponés, hizo una infografía que no es exactamente igual a la del MIT pero se entiende bastante mejor:

Como verán, las cifras de Akira son distintas a las que comentamos (obtenidas del MIT)  pero eso es casi irrelevante. Lo que importa es que uno recibe radiación por el solo hecho de pasearse al sol o usar dispositivos electrónicos como celulares, televisores y microondas o habitar una ciudad saturada de señales de radio y WiFi. No tenemos intención de discutirle a Akira si la dosis letal son 7000 mSV o 4000. Basta con saber que son valores altísimos.

Ahora bien, este artículo estaba destinado a entender qué pasa exactamente en Fukushima y cuánto puede influir en Tokio. Mientras el grado de radiación en las inmediaciones del reactor alcanzan 400 mSv  o más, las mediciones en los sectores en donde se ubica el personal de control de emergencias se han mantenido muy por debajo de eso. Como el lector podrá intuir, el efecto se atenúa con la distancia y la relación es cuadrática, lo que equivale a decir que a 10 metros de distancia hay 100 veces menos radiación que a un metro. En términos prácticos, la radiación que llega a los presentes ha alcanzando peaks de 12 mSv coincidentes con la onda de choque de cada explosión.

Pese a que no es una dosis letal, basta pensar que  una radiación sostenida de 12 mSv a lo largo de cuatro horas prácticamente iguala lo que un radiólogo absorbe en un año, y evidentemente recibir esa dosis en tan poco tiempo lo hace mucho peor. Es improbable que alguien caiga muerto por ello, pero innegable que los que están luchando por controlar la emergencia están exponiéndose a consecuencias que como mínimo implican una vida menos longeva.

Por el contrario, respecto al caso puntual de Tokio, Akira nos dice que en este momento el nivel de radiación de la ciudad, a 250 Km de Fukushima, es de apenas 0.04 mSv, menos que el nivel normal de muchas ciudades del mundo y por lo tanto nada para alarmarse.

Ahora bien, lo que  corre para Tokio es una cosa, y lo que afecta a las inmediaciones de Fukushima es otra. Según el experto inglés John Beddington, lo recomendable sería ampliar la zona de evacuación a unos 30Km de radio, ubicándose en el límite superior del radio de acción que tuvo el desastre de Chernobyl. Actualmente se está trabajando con un área menor, y en esta postura el inglés coincide con, Yuli Andreev, experto ruso que denuncia que las medidas de prevención han sido insuficientes y se está bajando el perfil al tema para no darle mala fama a la energía nuclear.

Links:
Tokyo Radiation Risk Limited Even in Worst Case, U.K. Says
(Bloomberg)
Explicando por qué no he salido de Japón ni de Tokio
(ChilenoJaponés)
MIT NSE