Un hospital que cultiva sus propios alimentos

Este hospital está cambiando la forma en la que sus pacientes ven la comida, les muestran la importancia de comer saludable enseñándoles a cultivar sus propios vegetales.

La comida de hospital tiene esa fama de ser horrible, insípida y pues, fea. Cuando uno está enfermo difícilmente tiene ganas de probar algo porque además todo lo que podrías desear es justo lo que no te van a dar. Puede ser que el Eskenazi Health Hospital, el más antiguo de Indianápolis, esté cambiando la percepción de la comida con la inauguración de The CommonGround y Sky Farm.

Tres estidios de diseño estuvieron involucrados en la creación de The CommonGround es un gran área verde en la explanada del hospital en el que pueden convivir pacientes, el personal del hospital y la comunidad. El jardín de la azotea, Sky Farm, es una granja urbana en el techo del hospital en el que, al igual que en The CommonGround, la gente puede tener contacto con la naturaleza y la comida.

La idea es que los que la visiten puedan aprender cómo producir vegetales frescos y entiendan la importancia y relación de la comida saludable con la salud. Después de todo, la tarea de un hospital es cuidar la salud de sus pacientes, qué mejor manera de hacerlo que enseñándoles que todo lo que coman se verá reflejado en su organismo, además cultivar tu propia comida puede tener un efecto terapéutico.

© Eskenazi Health Hospital / Inhabitat

© Eskenazi Health Hospital / Inhabitat

El equipo que creo estos dos magníficos espacios estuvo coordinado por el director de LAND COLLECTIVE, las fuentes fueron diseñadas por el estudio Fluidity mientras que la estructura del enrejado la diseñó Diller Scofidio Renfro, todas firmas locales.

Sky Farm se montó en un espacio de 5.000 metros cuadrados y es parte de un programa de agricultura organizado por Growing Places, una asociación no lucrativa y Eskenazi Health. Este no es un jardín normal, las camas en las que se siembra son altas para que los pacientes ambulatorios del Eskenazi puedan pasear por ahí mientras los entrenadores en salud les explican acerca de cómo cultivar sus propios vegetales.

Quizás el sabor de la comida de este hospital no cambie mucho en el paladar de sus pacientes, pero sí en su mente y en la idea que hasta ahora tenían sobre la comida.