Estados Unidos y China contra el cambio climático

Ambos países se han comprometido a tomar acciones contra el cambio climático ya que son los productores del 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.

Dos de los países con más emisiones de gases de efecto invernadero han acordado por fin tomar cartas en el asunto e iniciar la batalla contra el cambio climático. Estados Unidos y China generan el 45% de las emisiones de estos gases en el mundo. Después de años y esfuerzos inútiles, ambos países establecerán objetivos antes de llegar a la cumbre sobre el clima en Paris en diciembre de 2015.

Pero, ¿cuáles son esos compromisos? Para Estados Unidos, cuyos mandatarios no han visto la importancia de adoptar medidas en contra de las emisiones será un reto. Aunque ya ha Obama había fijado como objetivo en la cumbre del clima de Copenhague en 2009 reducir las emisiones en 17% por debajo de los niveles de 2005 para el 2020, ahora fue más ambicioso.

El presidente de EU, fijó una reducción del 26% por debajo de los niveles del 2005 para el 2025. EU cree que tiene la mitad del camino ganado ya que ha hecho un buen trabajo en la eficiencia de los automóviles, el cambio a gas natural y el cierre de algunas plantas de producción de energía de carbón.

Por otro lado, China se comprometió por primera vez a tener sus emisiones “pico” en 2030, antes si es posible. Hasta ahora, China sólo había hablado de reducir la intensidad del uso de carbón, lo que significa que las emisiones seguirán pero a un ritmo más lento. Ahora la meta es de verdad cortar esas emisiones.

Para lograr un cambio real, China se ha fijado un aumento en el uso de combustibles no fósiles a una quinta parte de la energía que se utilice en el país en los próximos 15 años. Para lograrlo tendrá que subir su capacidad de 800 a 1.000 gigavatios de energía entre nuclear, solar, eólica y otras que hagan el equivalente a la capacidad instalada de carbón que tienen actualmente.

Aunque las aguas están en calma en cuanto a las relaciones diplomáticas de ambos países, lo importante es que estos acuerdos sean respetados para el bien del planeta por encima de las relaciones comerciales.