Día Internacional del Reciclaje: las tareas pendientes de Chile para incentivar este hábito

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Nuestro país aún no despega en esta materia. Escasa educación, nula preparación de la industria y poca voluntad de las autoridades parecen ser las responsables.

Según los datos que entrega el Ministerio del Medioambiente, los chilenos generamos 17 millones de toneladas de residuos cada año, una tasa alta que nos sitúa en los primeros lugares de la región en esta materia.

La gran cantidad de desperdicios provoca un daño ambiental enorme que se incrementa teniendo en cuenta la poca cantidad de chilenos que le da otro uso a la basura: apenas un 39 por ciento de la población recicla, de acuerdo a la última Encuesta de Actitudes Hacia el Medioambiente llevada a cabo por la Universidad Andrés Bello.

Con el objetivo de fomentar esta costumbre, la Unesco creó el Día Internacional del Reciclaje que se celebra hoy, 17 de mayo. La intención es profundizar en los hábitos de reducir, reutilizar y reciclar dentro de los habitantes del planeta para que tengamos conciencia de la importancia de estas prácticas en el cuidado del medioambiente.

Nuestro país adhiere a este llamado, pero se ha quedado atrás en la práctica del reciclaje. Mala preparación de la industria, escasa educación en la población y falta de voluntad por parte de las autoridades parecen ser las responsables del bajo interés de los chilenos en el tratamiento de sus desechos.

“Aún nos falta bastante, a pesar que hay una ley del reciclaje ejecutándose en su primera fase, nuestra industria no está preparada con los mecanismos necesarios para redistribuir, organizar, clasificar y reorientar los residuos en programas de reciclaje sustentable, y por otro lado, la población está recién en la última década dimensionado la importancia y generando hábitos que permitan que industria y comunidad estén conectados en cuanto a la cadena de reutilización de residuos”, explica Cristián Fuentes, director de la carrera de Ingeniería en Medioambiente del DuocUC de Valparaíso.

En este sentido, una educación ambiental más comprometida facilitaría la solución y fomentaría la práctica del reciclaje al interior de las generaciones más jóvenes de nuestra sociedad y así, ellas serían el motor que impulsaría esta actividad ecológica convirtiéndola en una tendencia y ya no en algo excepcional.

“La educación ambiental se inicia en el hogar, en la enseñanza de las nuevas generaciones, quienes deben recibir un buen ejemplo de parte de sus referentes, ya sea padres o familiares, quienes son los responsables de incorporar en sus hábitos, buenas prácticas en clasificación, reutilización y una correcta disposición final de los residuos generados en el día a día”, agrega el especialista.

Por último, nunca está de más tener en cuenta cuáles son los aportes del reciclaje o por qué deberíamos adoptar esta actividad en nuestra vida diaria. A través de esta práctica podemos disminuir la cantidad de residuos que terminan en vertederos y reintegrar elementos que aún tienen la posibilidad de volver a ser utilizados.

“Los beneficios son múltiples, entre los que destacan, un menor impacto en el sistema, reducción de costos económicos-ambientales y apertura a nuevas fuentes laborales que potencian la industria en el camino de la sustentabilidad”, comenta Cristián Fuentes.

De esta forma, todos podemos generar un impacto positivo en nuestro medioambiente con una práctica tan sencilla como el reciclaje. Los números de Chile en esta materia no son favorables, pero todos podemos revertir eso partiendo por nuestro hogar, por nuestros propios desperdicios.