Cuatro alternativas de calefacción amigables con el medioambiente

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Una experta nos entrega cuatro recomendaciones para calefaccionar nuestro hogar generando un impacto menor en el entorno.

Con la llegada del invierno a esta parte del mundo, las personas buscan distintas formas para calefaccionar su hogar. Comúnmente elegimos las que están más a nuestro alcance, pero esto no siempre es lo óptimo, por lo menos para la salud de nuestro planeta. 

Por estos días se incrementa la contaminación debido al masivo uso de la calefacción a leña. Aumentan las jornadas con emergencia ambiental e incluso el número de enfermedades respiratorias también se dispara. Por lo mismo, debemos buscar otras alternativas de calefacción además de las convencionales, para que así podamos disfrutar del calor sin generar un impacto negativo en el medioambiente.

Para conseguir una óptima temperatura en nuestros hogares, los expertos recomiendan primero conseguir una buena aislación al interior de la casa. “Al momento de opinar sobre calefacción en los hogares, lo primero que se me ocurre pensar es que el problema no es sólo generar calor, sino que también es no perderlo. De esta forma, es recomendable actuar de manera preventiva. Una buena aislación del hogar nos permitirá disminuir los costos de la calefacción de manera significativa”, explica Caterina Quezada, máster en Medioambiente y coordinadora académica de Ingeniería en Medioambiente en el DuocUC.

Una vez que se haya conseguido tener el hogar aislado, existen algunas alternativas de calefacción más amigables con el medioambiente, que generan un impacto menor en el entorno. Estas son algunas de ellas que recomienda y explica Caterina Quezada:

  • Suelo radiante: Presenta una gran inversión inicial, pero resulta ser el más eficiente, considerando que el calor es ascendente, permite una correcta y uniforme manera de distribuir la temperatura por el hogar, sin necesidad de una convección eléctrica para impulsar aire. Para la generación, se usa circulación de agua caliente preferentemente, que puede ser alimentada por un panel solar o con electricidad, que es un poco más caro que con agua. También es posible tener suelos radiantes eléctricos, que es como una gran resistencia. Lo bueno es que una vez que el hogar alcanza la temperatura deseada, es posible apagarlo, deteniendo el consumo y manteniendo el calor por horas, ya que la loza mantiene la temperatura retenida.
  • Acumuladores Solares y Paneles Fotovoltaicos: Nos pueden proveer el agua para el suelo radiante recién mencionado, ya sea por convección hidráulica o proporcionando la energía eléctrica necesaria. Cabe destacar que la energía eléctrica obtenida con paneles fotovoltaicos puede alimentar todo tipo de calefacción eléctrica.
  • Acumulador de calor: Pensados para espacios pequeños, como de 30 m2 funcionan fantásticos. Son alimentados con electricidad, pero la resistencia pasa por materiales refractarios, que una vez que se calientan permiten distribuir calor por hasta ocho horas. Los hay de ladrillos refractarios, que en cerca de 40 minutos se calientan perfectamente, y también los hay más evolucionados con un poco de innovación tecnológica, que es usando unos geles refractarios, los que se calientan en mucho menos tiempo y mantienen el calor de igual forma.
  • Calefactores eléctricos: Con una gran diversidad de modelos y tecnologías, algunos con graduador de potencia, otros con un ventilador interno que genera convección forzada del aire caliente, otros combinan tecnologías, en fin, amplia variedad, lo importante es tener en consideración una gran ventaja que presentan y es que no generan emisiones en el lugar de uso, pero hay que tener en consideración la zona donde se usa, esto debido a cómo se alimenta la matriz energética.

De esta forma, hay varias alternativas para temperar nuestra casa generando un impacto menor en el medioambiente. Tenemos que considerar las distintas opciones y pensar también en el bienestar de nuestro planeta. Una cosa es segura, debemos comenzar a reducir el uso de aparatos de combustión por ser éstos los más contaminantes.

“De ninguna manera recomendaría seguir usando aparatos de combustión, ya que además de quemar el combustible, se queman las partículas que se encuentran en suspensión que están en el aire de ciudad, generando un mayor foco de contaminación, ya que algunas presentan características de peligrosidad, además de que consumen el oxígeno ambiente incrementando las molestias en las vías respiratorias”, puntualiza Caterina Quezada.