Científicos chilotes crean microscopios de papel para detectar y prevenir la “Marea Roja”

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El proyecto “MicroToxMap” ganó el desafío Google.org que premia iniciativas de impacto social y medioambiental. Mediante una app en celulares analiza los datos de micro-algas tóxicas en el mar.

La “Marea Roja” es un fenómeno natural provocado por el aumento de microalgas, que bajo ciertas condiciones ambientales, como la temperatura del agua, la salinidad, la luminosidad y la cantidad de nutrientes en el mar pueden provocar “floraciones algales”, las que muchas veces pueden ser tóxicas (las hay no tóxicas también), lo que provoca cambios de coloración. Estas microalgas, son alimentos para moluscos filtradores, los que luego concentran estas toxinas en sus tejidos, convirtiéndolos en alimentos altamente peligrosos, que pueden provocar enfermedades severas e incluso la muerte de quienes los consuman.

Por eso, cobra especial relevancia el emprendimiento científico llevado a cabo por la ONG no gubernamental, Centro de Conservación de la Biodiversidad Chiloé-Silvestre, que a través de su proyecto “MicroToxMap”, creó unos microscopios de papel de muy bajo costo para que la población podrá identificar las microalgas tóxicas en el agua y que luego serán monitoreadas gracias a una aplicación (app) gratuita de uso social en celulares.

Esta iniciativa fue premiada este martes 27 de septiembre por el desafío Google.org, que tiene como objetivo principal: “resolver tareas complejas mediante la innovación social”.

En entrevista con el diario local “La Estrella de Chiloé”, el biólogo marino y asistente de la ONG, Jorge Mardones, habló sobre este emprendimiento.

“Esto parte por un problema que detectamos con la marea roja que está hace décadas, un fenómeno que afecta al sector acuícola-pesquero de nuestro país. Logramos identificar estos microorganismos en base a microscopía. Quisimos generar una forma de enseñar a la comunidad de cómo identificar estas microalgas que son tóxicas y generan problemas en la costa”, señaló en el medio isleño.

Mardones también recalcó cómo surgió la iniciativa para crear microscopios de papel, de fácil acceso y costo para la población.

“Encontré por casualidad un proyecto de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, donde generaban estos microscopios con una alta tecnología con un valor de producción de 50 centavos. Eran dispositivos altamente funcionables y me pregunté por qué no fusionar un microscopio de este tipo, de bajo costo, y que puede ser difundido dentro de la comunidad con las microalgas”, manifestó.

Una de las ideas de esta iniciativa, es que el monitoreo no sea una vez al mes, como lo hacen entidades gubernamentales, sino que la misma gente de Chiloé pueda con “MicroToxMap” llevar un registro y pasárselo con tiempo a autoridades científicas y municipales para la implementación de medidas.