Director para Latinoamérica de Pristine Seas: “La industria pesquera no puede seguir sintiéndose dueña del mar”

Director para Latinoamérica de Pristine Seas: “La industria pesquera no puede seguir sintiéndose dueña del mar”

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Hablamos con Alex Muñoz, de National Geographic, quien agrega: “Los chilenos tenemos que incorporar el mar a nuestras vidas y hacerlo parte de nuestra propia identidad nacional”.

Durante el último tiempo, nuestro país ha profundizado sus esfuerzos para la protección y conservación de sus áreas marinas. En esto el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, que recientemente ha sido destacada con el premio “Campeones de la Tierra” de la ONU, ha desarrollado una labor más que importante.

Por lo mismo, el mundo mira a Chile con otros ojos y muchos han posicionado a esta nación como líder en el ámbito del cuidado del océano y la conservación de la rica biodiversidad de este ecosistema. Sin embargo, aún queda mucho por hacer, particularmente si se tiene en cuenta la grave amenaza que la industria pesquera significa para las especies que habitan en el mar o el serio impacto ocasionado por la contaminación de las termoeléctricas a carbón.

Hablamos con Alex Muñoz, quien es director para Latinoamérica de National Geographic Pristine Seas, proyecto de la popular revista científica que busca proteger los últimos lugares salvajes de los océanos. A modo de reflexión y advertencia, nos cuenta:

“La industria pesquera no se puede seguir sintiendo dueña del mar, tanto los recursos marinos como el mar en su totalidad no son de nadie y son de todos al mismo tiempo, todos tenemos la responsabilidad de cuidarlo y también el privilegio de disfrutarlo”, explica.

¿En qué consiste el trabajo que realizan en Proyecto Pristine Seas de National Geographic?; cuál es su importancia?

Pristine es una iniciativa de National Geographic que se dedica a explorar y documentar los últimos lugares prístinos, con buen estado de conservación de los océanos del mundo y ayudar a los gobiernos a proteger dichos lugares. Trabajamos en todo el mundo, y hacemos expediciones científicas de primer nivel con alta tecnología, también documentales que se exhiben en el canal de National Geographic y hacemos un trabajo muy profundo con las comunidades locales y con los gobiernos para juntar a todos los actores para proteger los lugares más valiosos de los océanos.

¿Cuáles crees que son las principales amenazas que debe enfrentar nuestro océano en Chile?

Chile ha sido históricamente un país depredador de los océanos, la gran mayoría de las pesquerías chilenas están sobreexplotadas o incluso colapsadas; hay ejemplos dramáticos como la merluza común, el bacalao de profundidad y el jurel que han disminuido en un noventa por ciento en relación a lo que debería ser esa población de peces en su estado normal; también hay una gran amenaza que es la contaminación por parte de las termoeléctricas a carbón, ya que en ciertos lugares se encuentran una gran cantidad de ellas succionando millones de litros de agua de mar, matando a muchas especies y luego arrojando esa agua de mar de vuelta al océano a alta temperatura, lo que crea un grave desbalance en el ecosistema. Además tenemos una industria salmonera en la patagonia chilena que ha causado un impacto enorme en los fiordos de esa zona los cuales son muy ricos en biodiversidad y muy frágiles, estos fiordos se han llenado de químicos y desechos de la industria salmonera que no se ha hecho responsable en lo absoluto del daño causado.

¿Cómo evalúas la labor de este Gobierno, particularmente la de Michelle Bachelet, en la conservación y protección de las áreas marinas?

El Gobierno de la Presidenta Bachelet ha hecho historia al anunciar la creación de grandes parques marinos que cubrirán más de un millón de kilómetros cuadrados de mar, los que estarán completamente protegidos de la pesca y cualquier otra actividad comercial. En el año 2015 ya se creó el parque más grande de América que es el Nazca Desventuradas con 300 mil kilómetros cuadrados, estamos a la espera de que se concreten los anuncios del Parque Marino Cabo de Hornos y Diego Ramírez y en segundo lugar el de Juan Fernández. Sabemos que hay mucha presión de la industria pesquera para que dichos parques no se concreten, pero nosotros confiamos en el compromiso de la Presidenta para crear estas grandes áreas marinas protegidas que irán en beneficio no solamente de las comunidades locales y del país, sino también del mundo entero.

Chile es uno de los líderes mundiales en conservación marina, ¿cómo se logró esto?

Hace sólo siete años, Chile no había protegido practicamente nada de sus mares, en el año 2010, solamente el 0,03 por ciento de las aguas chilenas, estaban cubiertas por un área marina protegida, hoy estamos superando el 29 por ciento con parques marinos, esto quiere decir con prohibición de pesca, y también tenemos otro tanto protegido a través de áreas con actividades restringidas, ya sean reservas marinas, o áreas protegidas de múltiples usos, llegando a un 46 por ciento de la zona económica exclusiva. Esto ha puesto a Chile en un sitial de liderazgo mundial y eso ha sido reconocido tanto por las Naciones Unidas como por National Geographic y muchas otras instituciones de la mayor credibilidad mundial.

Este esfuerzo se logró a través de una colaboración entre el Gobierno, y organizaciones como Pristine Seas de National Geographic y también la iniciativa y el coraje de las comunidades locales que pidieron la protección de sus mares, especialmente la comunidad de Juan Fernández que ha sido pionera en materia de sustentabilidad y conservación de los océanos.

¿Crees que los chilenos tenemos conciencia sobre la importancia de nuestro océano y de su protección?

Los chilenos han ido tomando de a poco conciencia de la importancia de nuestro océano,  hasta hace muy poco, solamente nosotros visualizábamos la playa o el borde costero, pero nos hemos ido informando más sobre las actividades que amenazan el mar, como la pesca de arrastre, o las salmoneras o las termoeléctricas a carbón, y se han visto intensas campañas para frenar dichos impactos. Eso ha sido muy positivo ya que ha cambiado el paradigma de usar el mar como un basurero a usarlo como una fuente de recursos, de cultura y de felicidad para todos nosotros. Los chilenos tenemos que incorporar el mar a nuestras vidas y hacerlo parte de nuestra propia identidad nacional.